Hábitos

Necesitas aplicar una dieta de información

Dieta d'informació

Si una dieta nos ayuda a cuidar la salud vigilando lo que comemos, someternos a una dieta de información debe ayudarnos a mejorar nuestra productividad. ¿Cómo? Eliminando una gran parte del ruido de nuestra rutina. Piensa en la gran cantidad de tiempo que dedicas a tus mails, lecturas en la red o asimilando otros inputs. Dedicamos energía a temas sin importancia que con frecuencia abren frentes en forma de interrupciones y problemas en forma de urgencias. Las situaciones mencionadas en el post, tendrían que hacer reflexionar sobre cómo la información condiciona tu rutina, y sugerirte cambios para separar el grano de la paja.

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Devices, apps y otros vicios perniciosos

Hace tiempo escribí dos post sobre la utilidad de los smartphones y los problemas que puede llevar consigo disponer con una conexión de datos a nivel productivo. No sé si lo hacía por convencerme de no contratar una, pero la verdad es que he acabado cayendo y siendo un usuario conectado al 100%. Ha sido toda una experiencia, me ha ayudado a afianzar ciertas convicciones y pensar en profundidad sobre el tema. Llega Navidad y muchos de nosotros caeremos en la trampa de incorporar nuevos dispositivos para - a priori - utilizarlos de forma habitual, integrándolos en nuestro flujo de trabajo.

Aquí tienes un review de las peores trampas - en forma de mal hábito - en las que he caído durante este tiempo, acompañada de sugerencias para corregirlas.

Imagen vía waferbaby bajo licencia Creative Commons

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Hábitos sencillos para alejar el estrés

Uno de mis motivos para la búsqueda de una mejora en mi productividad personal ha sido siempre alejar el estrés de mi vida. Entiendo que hay un estrés bueno que nos empuja cuando se acerca la fecha de entrega de un proyecto o nos aporta un plus para cumplir compromisos pendientes, pero no es éste el que me ocupa, yo hablo de un estrés sistémico que entra en nuestra rutina y nos acompaña de forma permanente, erosionando nuestra energía, calidad de nuestro trabajo y de nuestra vida.

Una de las vías que he encontrado para prevenirlo, o si lo prefieres para combatirlo, es la búsqueda de la sencillez en nuestra forma de hacer y en nuestro entorno. Resulta tan obvio como chocante, las medidas enumeradas por el post pretenden descargarnos del exceso para ayudarnos a focalizar en el importante y permitirnos ganar espacio de maniobra.

Imagen vía Renzo Ferrante bajo licencia Creative Commons

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Maximizando tu capacidad de focalización

Ser capaz de focalizar es una habilidad más compleja de lo que parece a priori. Intervienen muchos factores, y nuestra incapacidad para dominarla a menudo deja en evidencia muchas de las carencias de nuestra forma de gestionar-nos y de trabajar. El siguiente post repasa algunos de los aspectos a tener en cuenta para acondicionar la mente y la forma de hacer para facilitarnos la concentración en el trabajo que tengamos entre manos. Más allá de decidir lo que debes hacer, debes prepararte para estar en las mejores condiciones para hacerlo.

Imagen vía ihtatho bajo licencia Creative Commons

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Gestionar las obligaciones y lo que no lo es

La actitud ante lo que hacemos por obligación, por ejemplo en nuestro trabajo, no es la misma que aplicamos con nuestras actividades personales. Entendiendo por personales todo lo que hacemos fuera del trabajo, ya sea por placer o para desarrollar nuestros propios proyectos. Me gustaría dedicar las líneas de hoy a hacer un repaso de nuestro comportamiento ante las actividades que se presentan en ambos ámbitos, y los problemas que pueden surgir si tenemos una percepción errónea de la tarea a realizar, o de lo que ésta implica.

Imagen vía Shandi-lee bajo licencia Creative Commons

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Aprende a utilizar el silencio

El ruido nos acompaña a todos en mayor o menor medida. Nuestras obligaciones diarias, nuestros problemas, todos aquellos asuntos que tenemos entre manos generan un ruido estático que se queda dentro, que erosiona nuestra energía y deteriora nuestro estado de ánimo. Uno de los retos de la productividad personal es dar solución a este problema, obtener un estatus de calma a partir del cual iniciar el gobierno de nuestra actividad. La mente como el agua.

Pero por mucho control que ejercemos sobre nuestros asuntos es inevitable sufrir el ruido, a un nivel diferente al anterior, pero ruido al fin y al cabo. Estas ocasiones requieren de un golpe de timón para recuperar la perspectiva y centrarnos. Una de las herramientas más eficaces es el silencio, ¿pero sabemos cómo utilizarlo?

Imagen vía Rev Dan Catt bajo licencia Creative Commons

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