
Get Things Done me ayuda a ordenar mi actividad y a planificar lo que debo hacer. Más allá de organizar mis asuntos y evitar que me olvide de mis compromisos hay momentos donde se me queda corto. Uno de estos momentos es la hora de HACER, cuando tengo que acabar con mi lista de próximas acciones hay ocasiones en que se me quedan varadas algunas de ellas. Se quedan allí, a veces durante semanas y no me las puedo quitar de encima.
GTD te da la infraestructura para gestionar el flujo de trabajo, pero cuando estás mano a mano con lo que tienes que hacer debes ir más lejos de las pautas establecidas por el sistema. Es imposible que ningún método se adapte a cada una de las peculiaridades de tu realidad, dedicamos pues unas líneas a repasar que podemos hacer para acabar con nuestras acciones, incluso aquellas que se nos resisten.
Imagen vía MrPessimist bajo licencia Creative Commons










