Crear una base sólida para tu productividad

Lo del post de hoy son el grano – la sustancia – de lo que he recogido de todo esto de la productividad personal.

Uno intenta aprender lo que puede, lo pone en práctica, se va dando de cabeza en la pared y lija las aristas que sobres salen y sigue adelante.

Cada vez tengo más claro que en cuando a la autogestión se refiere  yo no sé nada, pocas cosas me quedan claras pero de esas pocas creo que estas son algunas de las más importantes :-)

Sobre tu progreso

La mejora personal no será una progresión en línea recta. En todo proceso esta línea describe valles y picos. Lo importante es que la tendencia que dibuja sea ascendente. Se pueden dar pasos atrás después de avanzar. Entenderlo te evita caer en la frustración y el derrotismo.

Entiende tu progreso no será igual de visible trabajando el día a día que tu largo plazo. Implantar tu sistema de listas (GTD y los 5 pasos) no será el mismo que aprender a planificar o mejorar en cómo lograr tus objetivos.

El intervalo de desarrollo y los resultados se mueven en una escala temporal de distinta magnitud (días/semanas vs meses/años). Ten en cuenta que la inversión en recursos o el coste emocional tampoco es el mismo.

En los objetivos entran en juego otros aspectos como mantener la motivación y adaptarse a los imprevistos que surgirán durante este gran período de tiempo.

“Tener éxito en obtener el control de tu actividad no implica la misma capacidad para dominar el largo plazo”

El valor de los pequeños pasos

Desde implantar mi sistema a implantar un hábito. A menudo lo que quiero hacer es fácil de entender y parece igual de sencillo de llevar a la práctica pero no es así.

Cambiar el comportamiento es difícil. Cuando arrancas tu sistema GTD introduces una gran cantidad de nuevos hábitos. Parar de trabajar para captura, procesar bandejas de entrada, revisar a diario y al finalizar la semana… Te sobrecargas y abandonas.

“Para realizar una gran empresa hay que actuar en pequeño”

Dar pequeños pasos, mínimos, ridículos, ayuda a batir la resistencia. Con ello se consigue que el cambio germine y hacerlo crecer hasta convertirlo en significativo.

* Significativo: puede ser algo tan gris como conseguir reservarte tiempo para leer cada día o completar la secuencia para implantar GTD cómo sistema de productividad.

La capacidad para aplicar microcambios en tu vida es una habilidad clave a dominar.

Volver a empezar

Durante estos años he desarrollado una capacidad –  sin yo buscarla – fundamental para persistir y progresar. Es la capacidad para volver a empezar de cero.

Ya sea para grandes asuntos o las labores diarias uno debe tener la capacidad de resetar y volver a empezar sin la carga negativa acumulada, ya sea por los malos momentos del día anterior o por la tentativa fallida de alcanzar un objetivo.

Si un día me va mal al día siguiente vuelvo a empezar de cero. Sin frustración ni quejas. Vuelvo a la acción como si las volviera a empezar, teniendo en cuenta lo que ya he hecho y lo que ya sé que no funciona.

Si no lo consigo al seguir un hábito, el lunes siguiente vuelvo a empezar dando el mismo paso – pequeño cambio – que he intenté dar la semana pasada, o si lo veo conveniente intento avanzar en otra dirección.

Tengo derecho a equivocarme. Si no sale bien no es el fin del mundo. Me ha costado mucho entender que siempre hay margen de error. Puedo caer, reponerme, pensar en que no ha salido bien y volver a intentarlo.

Esto no es caer en la indulgencia, forma parte de ser humano. Lo imperdonable sería caer del vagón y abandonar.

Tener un sistema

La pieza central de mi productividad es mi sistema. Un sistema me permite actuar de una manera predeterminada ante los problemas y los imprevistos que se presentan cada día.

Seguir unas pautas me permite actuar en “modo automático”. No me detengo a pensar que tengo que hacer ni me veo desbordado cuando se acumulan los asuntos.

Getting Things Done (GTD) para obtener el control del día a día.

Necesitaba un sistema por el largo plazo. Los niveles de perspectiva de GTD te pueden ayudar a decidir qué quieres conseguir pero moverse por objetivos, por una visión, implica el paso del tiempo.

“Durante este intervalo de tiempo pueden cambiar las circunstancias, lo que implica dar un giro y dejar de lado objetivos y grandes proyectos. ¿Y entonces qué?”

Un sistema por el largo plazo significa hacer, o mejor dicho vivir, de una forma que permita cosechar siempre algo de lo que se siembra. Aunque no alcanzamos el objetivo siempre podemos incorporar nuevos conocimientos, nuevos contactos y recursos a incorporar a tu perfil.

El proceso consiste en una mejora incremental que a medida que avanza nos convierte en alguien más consistente. Trabajar en pequeño para conseguir algo grande.

Photo by Chris Karidis on Unsplash

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