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«Los hábitos son la base de la acción, de cómo funciona el individuo. Identificando aquellos que se deben potenciar y aquellos a corregir podemos iniciar un proceso de cambio para mejorar, como profesionales pero también como personas.»

CREAR UN BUEN HÁBITO

Hacerlo evidente

  • Anota tus hábitos actuales para tomar conciencia. En una hoja anota todo lo que haces de forma regular durante el día. Te ayudará a darte cuenta de lo que funciona y lo que no.
  • Programa su implementación a una hora y en un lugar concreto.

«Haré [COMPORTAMIENTO] a las [HORA] en [LUGAR]»

Actúa como facilitador, creas un disparador para llevar a cabo el hábito. Las primeras veces te costará recordar, ayúdate con una alarma en el móvil.

  • Encadenamiento de hábitos. : «Después de [HÁBITO ACTUAL], haré [HÁBITO NUEVO]».
  • Modifica tu entorno. Prepara disparadores, recordatorios, que te inviten a realizar los nuevos hábitos. Desde dejarte la ropa preparada y en un lugar visible para salir a hacer deporte, hasta hacer que se abra la web del curso de programación que realizas cuando abres tu ordenador.

«Crear una mano invisible que te empuje a hacer lo que te cuesta»

Hacerlo atractivo

  • Empareja una acción que quieres hacer con una acción que necesitas realizar.
  • Únete a un grupo donde su comportamiento deseado sea habitual. ¿Quieres hablar en público? Únete a un grupo de teatro local.
  • Emparéjalo con una acción que disfrutes. Haz algo que disfruta inmediatamente antes de un hábito difícil. Date el gusto de un café o algo dulce antes de poner al día tu contabilidad.

Hazlo fácil

  • Reduce la fricción. Disminuya las dificultades para realizar el hábito. Para leer, lleva siempre tu libro contigo.
  • Prepare su entorno para facilitar el paso a la acción. Si quieres escribir, prepárate un rincón tranquilo donde dejes tu pluma y tu cuaderno listos para pasar a la acción.
  • Condiciona las pequeñas decisiones. Optimiza las pequeñas decisiones generan impacto.
  • Utilice la regla de dos minutos. Reduce el tamaño de los hábitos hasta que se puedan hacer en dos minutos o menos. ¿Cuántas páginas puede leer en dos minutos? ¿Cuántas flexiones puedes hacer en 2 minutos?
  • Automatizar los hábitos. Usa la tecnología para automatizar un comportamiento, evitando tener que decidir y actuar cada vez. Programa una transferencia entre tu cuenta corriente y tu cuenta de ahorro a principio de mes, evita decidirlo tú.

Convertirlo en satisfactorio

  • Reforzar el comportamiento. Date una recompensa inmediata al completar el hábito. Come algo bueno – y saludable – después de hacer deporte.
  • «No hacer nada» como una opción viable. Crea una forma de ver las ventajas de no realizar un mal hábito.
  • Crea y rellena diariamente un registro de hábitos. Hacerlo ayuda a crear el compromiso para no romper la cadena.
  • No falles dos veces consecutivas. Cuando olvides, o no puedas, realizar tu hábito procura no repetirlo dos veces consecutivas. Eso te asegura un descarrilamiento.

ELIMINAR UN MAL HÁBITO

  • Hazlo invisible. Reduce tu exposición a los condiciones que lo provocan. Elimina los disparadores – indicios – de tus malos hábitos de su entorno. No compres snacks y no picarás entre horas.
  • Hacerlo poco atractivo. Busca y subraya las ventajas de evitar tus malos hábitos. Cada vez que te vengan ganas de fumar enumera una lista de los problemas y desventajas.
  • Aumenta la fricción. Aumenta las dificultades, crea impedimentos, para llevar a cabo los malos hábitos. ¿No quieres consultar continuamente el móvil? Apágalo en momentos clave del día, por ejemplo cuando trabajes.
  • Crear un contrato de hábitos, donde expreses qué penalización o qué coste deberás pagar si no realizas el hábito propuesto llevas a cabo.
  • Pide a alguien que vigile su comportamiento. Un socio de compromiso con quien compartir tu proceso de cambio y co-redactar el contrato de hábitos. Saberte supervisado crea un efecto disuasorio.