Eficacia, efectividad y carrera profesional

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Una persona eficaz hace las cosas bien, una persona efectiva además tiene una dirección.

Una dirección no es una meta o un objetivo. Es saber dónde se quiere llegar y asumirlo, de tal manera que llega a condicionar tus decisiones más ordinarias.

Una situación vivida los últimos días me ha hecho pensar y me ha obligado a reflexionar nuevamente.

Mi compañero Javi se va

Le ha surgido una buena oportunidad en otra empresa. Nada extraño, es lo que ocurre cada día en todo el mundo pero no en mi entorno. Vivo en un entorno laboral estable, confortable, donde las emociones y las novedades están «racionadas». No existe la volatilidad que hay en las grandes empresas tecnológicas y startups. Los días, los proyectos y los problemas van pasando. Vida de pueblo, vida rural, donde parece que nunca pase nada, pero pasa. Pasa pero no a mí.

Toda esta situación me ha removido y me ha llevado a preguntarme que no acaba de encajar.

(Lector) - David, hoy no hablas de productividad?
(Yo) - Ten un poco de paciencia. Ya verás como todo está
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Desde siempre he querido una vida estable, sin sobresaltos ni grandes emociones, sin riesgos, sin cambios. Hacer lo que me gusta y no tener que preocuparme de asuntos que consideraba colaterales como la gestión de mi carrera profesional.

Gran error, siempre hay una gestión de la carrera profesional aunque uno no se ocupe de ello. De hecho si no te ocupas tu es posible que se ocupe un tercero, siempre según su criterio e intereses, claro.

Eficacia es velocidad

Soy un microgestor. Me dedico a organizar mis asuntos y perseguir objetivos situados dentro de mi zona de confort. Esto me mantiene ocupado y entretenido, no necesitaba nada más. El ecosistema de objetivos, proyectos y emociones controladas que he creado es la vida confortable que siempre he deseado. Estabilidad aparente y sin sobresaltos excesivos.

Cuando hablo de eficacia profesional hablo de hacer lo mejor posible mi trabajo, preocupándome sobre lo que debo hacer y dejando a la sombra que me gustaría ser.

Es una situación como la de alguien que se proponga organizarse mejor. Si se consigue implementar Getting Things Done (GTD) ordenará sus asuntos, rebajará su nivel de estrés y lograra claridad. Te conviertes en una persona eficaz, productiva y quieres más. Aquí es donde llega el drama.

«Entramos en una carrera de la rata donde nos mantenemos ocupados mejorando la forma como hacemos las cosas pero no de si las cosas que hacemos son las más adecuadas»

Ganamos velocidad haciendo lo de siempre , sin planteamos cambiar.  Vivimos en una burbuja. Lo que hacemos nos satisface. Nos convertimos en los reyes de nuestra pequeña pecera y no nos preocupamos de mirar más allá. Nos embarcamos en grandes proyectos, objetivos pero ¿sabemos a dónde vamos?

Dirección es avanzar en vertical

Tener dirección no es sólo fijarse una meta. Es determinación para alcanzarla. En los últimos post hablaba de reciclarme como profesional, ¿Para qué? ¿Para seguir haciendo lo mismo de siempre?

Aumentar conocimientos y habilidades sin obtener un retorno es avanzar en horizontal. Fijar una dirección es obtener un cambio cualitativo que sea medible.

Saber lo que uno quiere a largo plazo implica compromiso. A corto plazo se traduce en aplicar un filtro en tu vida que convierte en importante lo que te ayuda a ir en esa dirección y te ayuda a decir que NO al resto. A largo plazo significa lograr una mejora en relación a lo que tienes/tengo hoy en día.

Y si soy capaz de describirlo con palabras, ¿Porque me cuesta tanto llegar?

Hacer las cosas correctas no es fácil

Es incómodo y muchas veces da miedo.

«Ser eficaz es hacer bien las cosas correctas. Hacer bien las cosas correctas no es fácil ni cómodo»

Hablo mucho emprender acciones, proyectos, de pensar en objetivos pero siempre hay algo más.  Me refiero a llegar a esas encrucijadas donde para continuar con tu proyecto debes abandonar el confort y arriesgarse de verdad.

Formarte, trabajar en tus proyectos sin la necesidad de poner en riesgo ni cambiar sustancialmente tu estilo de vida requieren tiempo energía. Pero si debido a tu actividad paralela aparece una oportunidad profesional que exige abandonar tu seguridad (un cambio de trabajo, de residencia …) que haces?

Hace falta un acto de fe. Dar un paso al vacío. Esto no es tan fácil de explicar – ni de hacer – como preparar tu lista de proyectos. No va de ganar un capital intelectual, va de vivir en primera persona y ser capaz de dar estos saltos al vacío.

Una mejora real implica experimentar el cambio, tomar decisiones difíciles y en definitiva madurar.

Me despido comentando que no es extraño que a Javi le haya surgido esta oportunidad. Es un gran profesional y un tipo formidable. Estoy seguro de que todo le irá genial, todos le deseamos lo mejor.