Aquesta entrada també està disponible en:
Hoy es un día muy especial, hoy es el 15 aniversario de este blog.
Disclaimer: Hoy no es exactamente el cumpleaños del blog. Empecé a publicar en blogspot el 2/2/10 en catalán y un año más tarde lo empecé a hacer en catalán y castellano en un dominio propio, llevo 16 años escribiendo y 15 en este blog en este formato y dedicado a productividad y desarrollo (de código y de personas).
Para celebrarlo y como hace algunas ediciones del post celebración, lo haré hablando de algo que ha impactado mi vida en los últimos meses, de hecho diría que fui contagiado con esto hace ya años y poco a poco se ha ido abriendo paso en mi forma de hacer e incluso de ser.
Hablo de la idea de que no es necesario optimizar más tu vida.
Cuando buscas encontrar una mejor productividad personal, tener una vida más ordenada y equilibrada, tener tus asuntos al día y con un poco de suerte no olvidarte de nada, con un poco de búsqueda e insistencia acabas encontrando una vía para hacer las cosas y acabas amoldándote a ella. Te encuentras más o menos bien, funcionas mejor que lo hacías antes y todo progresa.
Yo encontré GTD (Getting Things Done) de David Allen y la verdad, en un principio me permitió ordenar el desbarajuste de mi actividad, obtener un cierto orden y paz mental y después experimentar. ¿Qué quiero decir con experimentar? Pues una vez obtuve el control de la actividad diaria empecé a utilizar los recursos para fijarme objetivos y «diseñar» el largo plazo. Dar una dirección a mi actividad y mis esfuerzos.
Debo confesar que poco salió de aquí. Como dice mi amigo José Miguel:
«En la vida las prioridades se tienen o no se tienen. No puedes crearlas de forma artificial»
Después de superar ese furor caí en cierto sentimiento de insatisfacción. No sabía cuál era el siguiente paso. Hasta que un autor me enseñó que no tiene porqué haber un siguiente paso, u otro nivel como si de un videojuego se tratase.
Era Oliver Burkeman y su libro de «4000 semanas, gestión del tiempo para mortales» en el que me grabó a fuego la idea de que el tiempo que tenemos en este mundo es finito y es imposible conseguir hacer todo lo que queremos. Ni fijando prioridades, ni haciendo sólo lo que es «realmente importante» para nosotros tendríamos tiempo de hacerlo todo. Y entonces, ¿qué hago?
Pues la respuesta es detenerme.
Me convencí de que tener una vida ordinaria con cierto orden, donde las partes fundamentales como la salud, las relaciones con los demás y el trabajo funcionaban era algo extraordinario. Dediqué mi tiempo a curar estas tres áreas de mi vida, sin que fuera premeditado, sin que fuera un proyecto de mi lista en GTD, sólo tratar de vivir de la mejor manera posible.
Ha pasado de una forma nada premeditada, simplemente ha pasado. Las pequeñas cosas y problemas del día a día han ocupado el centro de mi vida dejando la productividad a un lado.
Sigo atento a lo que hace la gente interesante como James Clear, Oliver Burkeman o Cal Newport. O más cerca José Miguel y Jordi con su sistema Optima3 o Jeroen y Enrique con Kenso o en otra línea Vanesa Tejada y su nuevo proyecto Método Kizuna donde te acompaña con las transiciones importantes en la vida.
Por lo demás, ya no intento mejorar mi sistema GTD ni explorar nuevas herramientas ni recursos. Sigo con Facilethings y de vez en cuando incorporo una nueva pieza a mi colección. Y nada más, no lo necesito. Soy como un tren sobre raíles, ya tengo una forma preestablecida de actuar, de organizarme. Funciono bien, lo tengo completamente integrado y fluyo.
A veces hacer las cosas suficientemente bien te deja tiempo para hacer más importantes, como estar con los tuyos.
A veces al apaciguarse una pasión permite explorar una nueva, como volver a dedicarte a tu oficio (programar) pero con otra perspectiva. Descubrir cuál es mi rol en la época de la IA.
A veces todavía leo sobre productividad y me gusta implantar hábitos pero lo hago desde la calma, alejado de esa ansiedad que me provocaba no hacer bien algo que leía en aquellos blogs o libros sobre productividad personal de mediados del 2010.
Aquellos días han pasado y está bien que sea así. Yo creo que todavía tengo cosas que decir sobre el tema por eso pienso trabajar en el blog y en mi newsletter sobre el tema. Acción.
Gracias a todos por estos 15 años
