Proactividad: La vitamina productiva

Imagen vía lululemon athletica bajo licencia Creative Commons

Ser una persona productiva, o mejorar nuestra productividad, significa cambiar la manera de actuar. Pero cambiar nuestro modus operandi no se restringe a implantar una metodología de trabajo y utilizar unas herramientas más eficientes para realizar nuestras tareas. Para obtener una mejora real debemos transformar nuestro fondo, nuestra actitud. Uno de los cambios que más ha marcado la manera de afrontar mis responsabilidades en el último año, lo ha provocado un cambio de actitud. De ser una persona reactiva estoy pasando a ser una persona proactiva. En el siguiente post repaso cómo afecta esta nueva perspectiva a  nuestra forma de ser y actuar.

Una persona proactiva no es una persona hiperactiva – de las que no paran ni un segundo – ni un obseso del trabajo. La proactividad es una cualidad relacionada con la iniciativa y el hecho de colocar a uno mismo en el punto de mira de los demás para solucionar los temas en discusión. Coger el toro por los cuernos, ser él que hace que las cosas se muevan, son dos expresiones que sintetizan el concepto a la perfección.

Tenemos que vernos a nosotros mismos como parte de la solución. ¿Cuántas veces nos hemos escondido cuando aparece un problema en la oficina y se pide la colaboración de alguien del equipo para solucionarlo? Es lo que hacía yo. Pensaba: “Un problema es un marrón” y dejaba que otro cargara con el muerto. Una de los grandes logros que he alcanzado ha sido el de percibir los problemas como retos profesionales.

Debemos ser conscientes de que sin afrontar el problema no podemos crecer. El hecho de solucionarlo es secundario, lo que realmente importa es tomar la iniciativa, entrar en acción, y en el caso de fallar aprender de nuestro error. La repetición de este proceso nos hará conocedores de nuestras capacidades y carencias, lo que nos permitirá saber cómo vamos a reaccionar frente los retos diarios (requerimientos, problemas, marrones…). En la misma línea, nos prepara para afrontar el cambio de forma positiva, evitando la incertidumbre que genera y el temor a las consecuencias negativas que se derivan. Cada vez que tenía que tratar con un cliente nuevo, o se me asignan las cuentas de un compañero dejaba la empresa, temblaba por tener que asumir las nuevas cargas de trabajo y los problemas que se derivaban de estas. No esconder la cabeza bajo el ala me da una mayor visibilidad frente a los compañeros, y los jefes de departamento, por no hablar de tener una mayor tranquilidad a la hora de trabajar.

Para afrontar el reto sin que nos erosione en exceso debemos mantener una actitud mental positiva. Preguntarnos cómo puedo solucionar el problema en lugar de lamentarnos por lo que tenemos que hacer. Nos ayudará a generar ideas y encontrar nuevas vías de resolución de problemas, debemos suprimir el no se puede y encontrar una solución, aunque esta signifique un cambio radical. Algunas veces, para resolver un problema de carácter técnico he tenido que pactar con el cliente cambios en su forma de trabajar debido a que no se podía implementar una solución, o porque esta resultaba demasiado costosa para ambas partes. Si mantenemos nuestra mente abierta favoreceremos que nuestra creatividad nos ayude a encontrar respuestas.

Una actitud proactiva te convierte en un inconformista. Pasas de evitar el problema en entrar en acción, de esperarlo a anticipar escenarios de futuro. En todas las metodologías de productividad el paso HACER es uno de los más importantes. Justo lo que estábamos hablando. Sin una base proactiva bien asentada toda metodología, toda herramienta se devalúa y no nos devuelve la mejora que esperábamos.  Podríamos equiparar esta calidad con un pilar del carácter emprendedor. La pasión que demuestran los aventureros que inician una nueva actividad no sería posible sin una actitud proactiva que les hace ver el problema como un reto, y les empuja a ser quien tire del carro, y no un pasajero de la carreta. Si trabajas por cuenta de otro ya hemos comentado como la proactividad te puede hacer ganar protagonismo en el trabajo, así como la confianza de clientes y compañeros.

Algunos de los conceptos expuestos los he extraído del libro Gestiona mejor tu vida de Berto Pena. Si quieres compartir tu opinión sobre el tema, o crees que puedes mejorar el contenido aportando algún detalle más, puedes hacerlo a través de tú comentario, o enviándome tus impresiones en 140 caracteres a través de mi cuenta de twitter @davidtorne.

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  • Rafael Hernampérez

    Buena exposición, David. Ser proactivo nos pone en ventaja ante los problemas. Te conviertes en un perseguidor de soluciones, en lugar de cobarde que evita que los problemas lo miren. Los problemas son oportunidades. Sin problemas no existirían los negocios, ni existirían puestos de trabajos ni trabajadores que resuelvan esos problemas. Es hora de mirar los problemas como retos.