Compartiendo la productividad personal

Yo en acción durante las jornadas GTD. Parezco convincente y todo

Simplemente quería dar las gracias a todos por vuestro apoyo a las jornadas sobre GTD. Desde todos los asistentes, hasta el gran número de gente que se interesó. Más allá del hecho de llenar la sala y recibir feedback de lo que publicamos a través de nuestros blogs, es reconfortante saber que hay gente interesada en aprender sobre productividad personal, con la intención de aplicarla en su día a día. No sólo eso, sois muchos los que no os quedáis aquí y hacéis proselitismo de GTD y las prácticas para aumentar la eficiencia. Me gustaría exponer algunas reflexiones extraídas de la experiencia.

Mi productividad

Mi presentación versaba sobre el cambio que he experimentado estos últimos dos años. Como he pasado a ser una persona reactiva a una persona proactiva. A pesar del gran cambio y establecer una base productiva convirtiéndome en un microgestor aún me queda camino. Por una parte dominar los niveles de perspectiva, saber enfocar mi esfuerzo hacia una meta distante en el tiempo. Por otro está el mantenimiento de mis hábitos, pulir pequeños defectos para no caer del tren en marcha (tareas que no acabarán nunca pero que no deben obsesionarnos).

Otro tema es el de abrir la mente y no ser tan cabeza cuadrada a la hora de pensar en según qué. Me sorprendió que J.M. Bolivar mencionara la procastinización como una forma de racionalizar nuestra actividad:

“Dejemos para mañana lo que no tengamos que hacer necesariamente hoy. Hagamos lo que es indispensable y después continuemos con lo más prioritario. Si hay algo que no entra dentro de lo que es necesario, puede esperar a mañana”

Es el toque del experto, que con una reflexión desborda al que escucha. Son estos detalles los que a uno se le escapan. Más autoexigencia, reflexión y entrar en nuevas dinámicas que permitan pulir el conocimiento mediante la práctica.

La productividad de los demás

Bergonzini tocó un tema delicado en su ponencia: cómo podemos influir en la productividad de los demás, cerrando el tema con un tajante NO PODEMOS. Tiene razón, la productividad personal es personal, si no existe una actitud receptiva por parte del otro, no se le puede obligar a adoptar unos hábitos que deben interiorizarse y ser consolidados mediante la repetición. Por mucho que nosotros hayamos experimentado una mejora que va más allá de la eficiencia, la gente de nuestro alrededor a menudo es impermeable a aceptar la idea de productividad personal como vía para mejorar la calidad de vida.

La idea de productividad que tenemos en este país es la de trabajar más, aumentar nuestras horas o rebajar nuestro sueldo por el mismo trabajo. De que te sirve ser más eficiente, realizar tu trabajo en 6 horas, si sigues teniendo que estar 8 en la oficina. Productividad y flexibilidad para organizar nuestro trabajo son dos conceptos que van juntos. Aplicando cierto grado de flexibilidad, desprendiéndonos de la idea de buscar el máximo cada jornada en lugar de estructurar nuestros asuntos, creando un plan de trabajo que nos permita encontrar el equilibrio con las otras áreas de nuestra vida, y desvinculándonos de una ubicación o un momento concreto para hacer según que potenciaremos nuestra capacidad de hacer, de obtener resultados.

Desgraciadamente muchos no piensan así, hay que hacer mucho camino en cuanto a divulgación. Trabajar enfocándonos hacia los resultados, autogestionando nuestros recursos, no hacia el trabajo estrictamente presencial y todo lo que éste representa.

Pedagogía y productividad

Si queremos crear una cultura de la productividad personal lo tendremos que hacer desde la base, desde el individuo. Ganando terreno persona a persona. Parece que la actitud de la gente cambia y lentamente se va abriendo, apreciando lo que les puede aportar sistemas como Get Things Done y convenciendo al prójimo con la acción más que con la palabra.

Una lectora dedicada al mundo de la docencia me comentaba que intenta introducir conceptos de GTD y productividad personal a su clase. ¿Os imagináis una clase de niños haciendo un pomodoro? Las cosas están cambiando. Hablando con los compañeros de las jornadas había la sensación de que estamos a las puertas de una gran explosión en este terreno, algo similar como el que ha habido en el mundo del coaching… El tiempo dirá.

Espero que en breve esté disponible el material de los ponentes, las imágenes y los vídeos de las diferentes ponencias a través de la página web de las jornadas para todos aquellos que no pudisteis asistir.

Reitero la gratitud aquellos que fuisteis y a todos aquellos que me haceis llegar vuestro feedback y preguntas.

Contacte conmigo en twitter @davidtorne o deje su comentario


  • Rafael Hernampérez

    La productividad no es sólo producción, si no también otros muchos aspectos indirectos íntimamente relacionados. Quien se enfoca sólo en los números pierde la perspectiva de un futuro basada en el valor de las personas, en su inteligencia emocional, en sus deseos y en sus sentimientos. Una persona satisfecha, interesada y motivada es mucho más productiva que otra que no lo es. A esto ayuda, además, técnicas de organización personal, líderes transformacionales y conocimientos de gestión de proyectos y del tiempo.