GTD. Configurando mi panel de control

Definir nuestras áreas de responsabilidad es una forma de dibujar un mosaico de nuestra actividad. Cada una de nuestras acciones o proyectos se ubicará en una de ellas. El cuadro de mando incluye nuestras responsabilidades actuales y aquellas actividades que queremos dinamizar dedicando tiempo y recursos. A continuación tienes un repaso de algunas de las áreas de responsabilidad surgidas de mi última revisión a 6000 metros de altura. Se mueven entre lo común y lo que se escapa al convencional.

Imagen vía 30heme bajo licencia Creative Commons

Tu trabajo.

Si trabajas por cuenta ajena es un área de obligada presencia. Debe haber un espacio para razonar sobre los asuntos de tu trabajo, aunque no te guste, no te motive o quieras aspirar a algo mejor. Debemos dedicar tiempo a pensar y preparar nuestros proyectos laborales para mantenerlos bajo control y evitar que las incidencias se acaben convirtiendo en problemas.

El otro motivo es el de maquinar iniciativas para llevar a cabo, generar motivación y obtener visibilidad en la organización.

Marca personal

Ya no estamos en el mundo donde acumular experiencia y conocimiento es suficiente para mantenerse en la primera línea del sector profesional. Hay miles como tú, aquí y en otros países (outsourcing). Obtener visibilidad y generar confianza es algo indispensable. Dedicar tiempo a crear contenido en la red (con un blog, un podcast, un videocast…) y compartirlo a la vez que creas tu red de contactos. Para mí el networking forma parte de esta zona de focalización.

Para progresar debemos combinar la preparación con la oportunidad, pero recae en nosotros la responsabilidad de estimular la creación de dicha oportunidad.

Socializar y familia

Tu familia y tus amigos se merecen atención. Desde ocuparte de los asuntos de interés que rodean todo lo familiar, a preparar aniversarios u otras celebraciones, o todos aquellos que tengáis padres de cierta edad preocuparse de su salud y bienestar. Resulta importante en el caso de los amigos para mantener el contacto, sobre todo con aquellos que no tenemos una relación constante. Un punto que resulta clave para no perder relaciones y el valor que nos aportan.

Salud y bienestar

Para gestionar todo lo que tiene que ver con tu salud y el equilibrio emocional. En mi caso me sirve para mantener en línea mi estrés, un equilibrio en la dieta y el hábito de hacer deporte con regularidad. El hecho de declararla ya marca la intención de querer dedicarle tiempo. Cuando empecé a preocuparme por mi estado físico me sirvió para marcarme rutinas para caminar regularmente, empezar aprender todo lo que me beneficia y me perjudica, actuando en consecuencia.

Crecimiento personal

¿Qué es lo que te hace mejorar? Lecturas, cursos en alguna temática específica, experiencias que te saquen de tu zona de confort… Si no has pensado ahora es el momento. Puedes pensar que todo va como debe ir, y no se necesitan cambios en su trayectoria… esto huele a autoayuda… o que la mejora se obtiene por otras vías…

Si has creado un plan de formación continuada, o simplemente estás cursando unos estudios porque te gusta, o porque lo necesitas, ya estás en el camino, puede ser enmarcan en otra área de interés pero siguen el espíritu de la presente.

No hablo sólo de formación, también de ponerla en práctica e ir un poco más allá. Meternos a prueba. Sin saltar al vacío podemos realizar pequeñas tareas que nos incomoden y que vamos incorporando a nuestro carácter como algo habitual. Lo extraordinario pasa a ser común.

Hablar en público, tomar protagonismo en el trabajo, deshacerse del lastre de la timidez en las relaciones interpersonales, limitadores que una vez superados nos dan autoconfianza y podemos aplicar en otros aspectos de nuestra vida.

Crear activos

Sin duda la que más se escapa de lo convencional. Hace tiempo es cruzó este concepto en mi vida de la mano de Vicens Castellano, y posteriormente de su compañero Juan Haro. La definición que estos expertos en finanzas personales dan los activos son aquellas cosas que ponen dinero en tu bolsillo.

La idea es adjuntar todo aquello que en un futuro pueda generar una actividad económica, traduciéndose en ingresos extraordinarios. De momento estoy trabajando en algo vinculado en el Bloog … y no puedo decir nada más …

Totalmente necesario para no depender únicamente de los ingresos de nuestro trabajo y una forma para abrir nuevos caminos profesionales.

GTD es una vía para crear una imagen de nuestra realidad y la definición de tus áreas de responsabilidad es un ejemplo. Encuadrar lo que haces permite colocar cada pieza en un ecosistema que difícilmente puede variar, y cuando lo hace resulta un indicador que tu vida se mueve. Un disparador para revisarla y ver qué hay de nuevo.

  • José A. Avellaneda

    Excelente entrada…
    He revisado mis áreas de responsabilidad completándolas con el enfoque que propones. Entiendo que en el último punto te refieres a acumular activos (aquellas cosas que ponen dinero en nuestro bolsillo en el sentido definido por Robert Kiyosaki, y que en un futuro puedan generar una rentabilidad económica de forma desatendida (sin necesidad de que le dediquemos nuestro tiempo/esfuerzo: por ejemplo alquiler de inmuebles o participaciones en negocios como inversores capitalistas).