Gestiona tus lecturas de forma eficiente

Imagen vía miuina bajo licencia Creative Commons

Hace tiempo que quería escribir un post sobre cómo gestionar nuestras lecturas. La lectura es una de las principales vías para ganar conocimiento, ampliar nuestros horizontes y alimentar nuestra creatividad. El problema viene de las alternativas de ocio, los malos hábitos que desarrollamos a la hora de gestionar nuestro tiempo, y la elección de los textos que leer. Las próximas líneas pretenden ser un review de costumbres saludables que normalmente me ayudan a mantener bajo control mi lista de lecturas pendientes, y de mecanismos para procesar con cierto éxito el material de lectura, vistos en clave productiva. Digo normalmente, porque todos tenemos nuestros fracasos, si llegais al final del post sabréis de que hablo…

Comprar y almacenar libros

Comprar compulsivamente libros y apilarlos para leer ‘después’ ayuda a crear una sensación de presión, refuerza la sensación de tener cosas pendientes. Si no elegimos bien lo que compramos, o no nos contenemos, cuando tengamos tres o cuatro libros a la espera empezaremos a descartar libros que quizás sí que nos interesan por el mero hecho de tener demasiado material en espera. Si me interesa un libro lo apunto en mi lista de referencias de libros interesantes. Cuando termino una lectura la reviso para elegir el siguiente, al mismo tiempo borro aquellas referencias que en frío ya no parecen tan interesantes, o que han perdido mi interés. Un buen mecanismo para evitar decidir en caliente.

Antes de comprar un libro pregúntate: ¿De verdad me lo voy a leer? ¿Esta dentro de los temas o géneros que me interesan? Y en caso de no estarlo ¿Me aporta algo interesante? ¿Realmente vale la pena dedicarle tiempo? Si la respuesta es SI pero tienes libros pendientes remata-lo con: ¿Lo tengo que comprar ahora o puedo esperar a hacerlo dentro de un tiempo?

Si sois grandes lectores conseguid un e-book y aprovechar la diferencia de precio con los libros impresos + los libros gratuitos que se encuentra en la red. Con una pequeña inversión inicial sacaremos un mayor rendimiento a nuestro dinero, y de paso solucionaremos el problema del espacio que ocupan todos aquellos volúmenes ya leídos y apilados en estanterías acumulando polvo.

Lecturas profesionales y de interés

A otro nivel se sitúa la lectura ‘profesional’ necesaria para seguir novedades, corrientes de opinión y formarnos, o aquella a la que luego encontramos una utilidad en el ámbito profesional. Extensible a temas de interés de aplicación práctica, en mí caso la productividad personal. Para hacerla realmente efectiva y evitar perder tiempo leyendo cosas que no valen la pena, utilizo esta serie de 4 pasos:

  • Dedico tiempo a buscar fuentes de información en la red, asegurándome que el autor o la fuente sea solvente. Normalmente reviso el número de seguidores del feed, o busco referencias en la red. Si somos programadores no nos debemos olvidar de incorporar fuentes oficiales de nuestras herramientas.
  • Concentrar nuestra lectura en un lector de feeds. No debemos perder tiempo navegando entre webs, aumentando la posibilidad de distracción.
  • Dedicar una vez al día a revisar los nuevos artículos. Dar un vistazo por encima. Marcamos los que queramos leer con más calma. No dedicar más de 10 minutos a procesarlos.
  • Dedicar un máximo de media hora cada día, o cada dos días a leer los artículos seleccionados. Al cabo del tiempo marcado, los damos todos como leídos. A base de repetir este proceso aprenderemos a focalizar y leer con mayor rapidez fijándonos en lo importante.

Lectura como entretenimiento

La lectura de entretenimiento es el último estrato del post. Puede dar la sensación de que todas aquellas actividades a realizar dentro del tiempo de ocio no influyen en nuestra productividad, pero es todo lo contrario. El ocio puede ser una herramienta para desconectar y ayudarnos a vaciar nuestra mente de preocupaciones. En mi caso utilizo la lectura de ficción como sedante para dormir, y para evadir distracciones más cáusticas o excitantes, como la televisión. Un plus de la literatura es como cataliza y estimula nuestra imaginación, lo que a su vez nos ayuda a desarrollar nuestra creatividad.

Resumiendo y para acabar

Visto desde una perspectiva productiva, guiándonos por sus principios podemos decir que:

  • Recorremos autocontrol para evitar crear una lista de lecturas que no podemos asumir.
  • Recopilamos todas las referencias de libros y feeds (vía reader) que deseamos leer para no olvidarlas, y utilizarlas cuando tengamos ocasión.
  • Procesamos nuestros feeds para seleccionar los posts que nos serán útiles y dejar de lado el resto
  • Convertimos la lectura en una herramienta para desconectar y obtener claridad de mente.
  • Con la justa dosis de ficción, ensayo y opinión crearemos una vía para mejorar nuestra creatividad.

La idea del post surgió este fin de semana al visitar la librería de un centro comercial. Encontré un libro coescrito por Darren Rowse (problogger.net). Estar en la situación de comprar o no comprar después de recibir el lote de libros de Sant Jordi me colocó en posición de aplicar mis principios productivos para tomar la decisión. Al final compré, contradiciéndome a mí mismo. Me di cuenta y lo analicé para sacar conclusiones. Esto nos pasa a todos, no te rías que a ti también te va la marcha. ¿Por qué no me cuentas cuál fue la última vez que caíste y no aplicaste tus principios productivos?, O simplemente ¿qué estás leyendo ahora o que lees habitualmente. Deja tu comentario o házmelo llegar a mi cuenta de twitter @davidtorne

Si tienes alguna duda me lo puedes hacer llegar al apartado Cuestióname, y recuerda leer no mata.