Reflexiones sobre nuestra cultura productiva

El pasado día 13 de junio asistí al evento café y productividad, una reunión informal entre expertos en productividad personal organizada por Jeroen Sangers (consultor y autor del canasto) y Daniel Aguayo (autor de Dutudú). La discusión vertebrada a través de la presentación de Jordi Sánchez sobre blogging y productividad nos dio la oportunidad de intercambiar impresiones, compartir experiencias y realizar reflexiones que creo que pueden ser de interés para todos los lectores del blog.

Un aviso antes de empezar. En el post se hacen varias referencias a cuestiones y situaciones vividas en primera persona por los presentes, he decidido hacer referencia a ellas de manera impersonal, sin citar al autor, para mantener la privacidad y no despertar susceptibilidades.

La cultura productiva de nuestro país

Las empresas siguen marcadas por un fuerte presencialismo. La presencia en el lugar de trabajo durante la jornada laboral es un dogma inquebrantable. ¿Qué pasa si logro alcanzar mis objetivos semanales antes de terminar las 40 horas que me toca realizar? ¿Tan grave sería si me levanto y me voy a casa? Nos lo contaba un miembro del grupo con experiencia laboral en Alemania y Dinamarca, contrastándolo con sus vivencias en España. Para algunas empresas, una vez finalizadas tus responsabilidades diarias/semanales debes seguir frente a la pantalla del ordenador – aunque sea consultando facebook- que irte de la oficina para dedicar tu atención a temas externos a la empresa.

Nos asustan los incentivos que dan mayor empuje al profesional, trabajar por objetivos y no por tiempo, trabajar desde casanos da miedo experimentar, primero que lo pruebe el vecino y si funciona ya veremos… Tenemos esa mentalidad conservadora, de rebaño, donde etiquetamos como ‘peligroso’ o ‘loco’ a alguien por hace algo distinto que puede acabar por afectar nuestra forma de funcionar.

Cosas tan sencillas como  buscar formas de organización en la empresa para mejorar la eficiencia del personal… salas para trabajar sin interrupciones, acuerdos entre el personal para no ser interrumpidos durante unas determinadas horas durante el día para poder centrarse en sus quehaceres prioritarios, cambios que podemos implantar sin dedicar excesivos recursos económicos, solo dialogando entre el equipo, obteniendo el consenso necesario y cambiando la forma de organizarse del grupo. ¿Entonces por qué no lo hacemos?

La productividad personal y el grupo

Pienso que una persona, cada uno de nosotros, puede ayudar a cambiar el entorno en el que se encuentra inmerso, en este caso la cultura productiva de esta sociedad. ¿Cómo? Pues empezando por hacer lo que estás haciendo tu en este momento, leyendo este blog y las otras páginas que lees sobre el tema, a cambiar tus hábitos, aprender técnicas para funcionar mejor, no tan solo para trabajar mejor también para conseguir una balance más equilibrado en lo personal y lo profesional, a pensar y plantearte tus prioridades… y no amilanarte delante los demás al mostrar como trabajas o al pedirles que se adapten a tu forma de gestionar tu actividad (interrupciones, gestión de prioridades, reuniones).

Aquí apareció otro gran tema en el encuentro, cómo nos ven los demás y perciben lo que hacemos. Varios compañeros compartieron su experiencia como miembros de la logia del ‘NO’. Decir no a cargas de trabajo adicional disfrazadas de ‘oportunidades’, a peticiones de miembros de tu equipo que ponen en riesgo tu trabajo y tus prioridades dentro de la empresa o fuera de ella. Te convierte en un borde, en alguien que puede pasar a ser visto como el arisco de la oficina  y si no tenemos cuidado a generar un cierto aislamiento del resto de nuestro equipo.

Uno de los presentes nos comento su caso personal. Inicio un cambio en su forma de actuar, y en consecuencia de tratar con los demás, aumento su nivel de exigencia para aceptar peticiones de los otros miembros de su equipo, encerrándose en el despacho para trabajar, dejo de enviar esos mails dando gracias después de recibir respuesta a alguna petición… Una serie de medidas que afectaron las relaciones en la oficina y el ambiente de trabajo.

Dichas experiencias me llevan a la conclusión que el cambio debe venir acompañado de una mayor mano izquierda por parte del interesado para no chocar con su entorno. Una mejor comunicación y dedicar una atención explicita a las relaciones con los demás con el objetivo de explicar porqué hacemos lo que hacemos. En otras palabras, preocuparnos por cómo nos perciben y que generan los cambios en nuestras relaciones. Un tema apasionante que da para un artículo.

Prioridades personales

La productividad personal incrementa el individualismo, nos hace conscientes de nuestras propias prioridades y empezamos a trabajar para realizadas, pero como ya hemos visto no somos una isla en medio del mar, vivimos en un ecosistema integrados en una red de contactos, en una empresa, en una familia… Uno de los presentes exponía que ‘Todos tenemos unas prioridades, unas personales, otras marcadas por la empresa donde trabajamos e incluso un tercer grupo  marcadas por nuestro responsable inmediato en la compañía‘. Debemos compaginarlas teniendo en cuenta que cada aspecto de nuestra vida, cada red o grupo en el que nos integramos , nos marca una agenda que no tiene por qué coincidir con la nuestra.

El éxito en su gestión pasa por conseguir un balance equilibrado, lo que para mi supone uno de los aspectos claves de la productividad personal. Calidad. Conseguir calidad en lo realizado y en lo vivido. Acercarnos lo más posible a los resultados deseados en el trabajo y disponer del espacio necesario para disfrutar de tiempo de calidad y de las relaciones personales con los más allegados.

Podría continuar hablando y dedicando un post más a este evento, de hecho os debo unas líneas sobre lo comentado por Jordi Sánchez sobre blogging y productividad. Me comprometo a escribir sobre ello estos meses de verano compartiendo experiencias y recursos del autor de la charla.

Cierro el post invitándote a subscribirte a  mi newsletter con contenido exclusivo sobre productividad y dejándote una referencia de todos los presentes en el acto, podéis seguirlos a través de su página o su presencia en las redes sociales.

Imagen de Thomas Brault