Hay vida más allá del virus, la pandemia y su sombra. Hay vida más allá de tus listas de asuntos pendientes y la microgestión de tu actividad. Este año me ha confirmado que no hacen fanlta grandes planificaciones, solo marcar una visión para dar pasos en la dirección adequada.

Si levantamos la vista y miramos lejos podemos mirar nuestros asuntos de una forma diferente, con perspectiva, olvidando por un momento el detalle y la acción asignada para ver el mapa dibujado y la dirección marcada.

Hora de la revisión anual: ¿Qué he conseguido y aprendido durante el último año?

Hay que  pararse para revisar y reflexionar. Mirar atrás para ser consciente de lo sembrado y recogido durante el año saliente y definir la dirección a partir de ahora. A continuación encontrarás mi revisión anual donde me haré las 4 preguntas de siempre:

  1. ¿Qué cosas han ido bien?
  2. ¿Qué cosas no han ido tanto bien?
  3. ¿Qué he aprendido?
  4. ¿A que me dedicaré el próximo año?

No  encontrarás ni grandes reflexiones ni grandes planes, de hecho con el tiempo me he dado cuenta que todo es cuestión de acumular pequeñas victorias y aprendizajes. Acumular y dejar que el interés compuesto actué.

Cosas que han ido bien

Pasar más tiempo con míos

Mucho de lo recogido este año ha sido inesperado. Ni lo esperaba ni mucho menos lo había planificado.

Lo más inesperado de veremos confinado en casa de mis padres fue reencontrar la vida de antes de la emancipación. Como antes pero diferente. Todo mucho más relajado.  Mis padres jubilados, sin un negocio que atender y unos hijo sin las dudas de que hacer con su vida.

Ha sido recuperar un tiempo y valorarlo como se merece. Un paréntesis para recordar antes de que la edad les pese demasiados y se  acaben yendo.

Trabajar mi perfil de programador

En los últimos años he sido muchas cosas: Blogger, formador, mediador, incluso consultor.

He desatendido mi profesional. El yo programador ha quedado a la sombra durante demasiado tiempo, secando la fuente de creatividad que supone crear software.

Parece que he encontrado una forma, lenta pero segura, de volver a realizar mis proyectos personales y renovar conocimientos. Pequeños proyectos realizados sobre tecnologías que utilizo en mi trabajo.

Mejoro mi técnica y lo aplico en proyectos en producción.

Si  sumo los proyectos profesionales, donde se han abierto las puertas para trabajar como programador web full stack parece que todo se haya alineado para renovar mi compromiso con la profesión.

Cosas que no han ido tan bien

Socializar, tejer una red de conocidos y amistades

Más allá de lo evidente (hay una pandemia, no sé si te  habías dado cuenta) me doy cuenta de la poca disposición que tengo para trabajar en el tema. He dejado pasar las pocas oportunidades que se han presentado.

Mantengo las relaciones habituales pero no he ido más allá.

Parece algo irrelevante pero para mí resulta importante. Me ha costado mucho aprender el valor de socializar, de mantener relaciones con los demás y de como una red de conocidos y amistades te ayuda y refuerza otros aspectos de tu vida cómo la salud o la generación de oportunidades…

No hay lugar para nada más

Una de mis grandes preocupaciones es la llegada de la AI. Me gustaría saber que es y cómo funciona. Desarrollar aplicaciones en este campo, lo que para los programadores es algo cómo volver a aprender a programar.

La cuestión es que no he sido capaz de crear el espacio suficiente para dedicar atención. Fail en renunciar a cosas para seguir invirtiendo en mi mismo.

Que he aprendido

Trabajar por resultados, no por acciones

En lugar de llevar el peso de mi actividad por acciones ahora lo llevo por resultados. Marco los proyectos en que trabajaré cada semana y voy definiendo las acciones que requieren a medida que avanzo.

Todo esto me permite separar el grano de la paja y no perder el tiempo con temas casuales.

Mejor avanzar poco a poco

Es más relevante decidir qué quieres hacer y dar un primer paso que diseñar un gran plan.

Trabajando en el propósito de renovar mi perfil como programador marqué una línea de lo que quería hacer pero al empezar me embarqué en cuestiones alejadas de lo práctico. En lugar de programar me puse a hacer cursos…

He empezado a dedicarme a temas muy concretos y hacer  pequeñas practicas que me permitan disfrutar viendo proyectos acabados y en marcha. 

Va de buscar la forma de mantenerme motivado, en marcha y persistir. Avanzo despacio pero avanzo.

Estar más tiempo conmigo mismo

Ha cambiado mi estilo de vida. Sin desplazamientos, trabajando desde casa, sin las actividades sociales habituales. Pasé a disponer mucho más tiempo para mí el que me ha permitido meditar, pensar, decidir y aceptar quién soy.

Me he dado cuenta del que es necesario y el que no. He pulido cosas que no encajaban.

2021. Pasos en la dirección adequada

Aumentar mi implicación en asuntos profesionales y personales. Hay cosas que no hago por comodidad, por conveniencia, pero que tengo que hacer si quiero “progresar”.  Cierro esta revisión con tres ejemplos, nada excepcionales, de cómo pretendo mejorar las cosas durante el próximo año:

  • Alinear mis lecturas con mi propósito. Leer es una de mis constantes, una forma de aprendizaje. Volveré a incluir libros sobre programar a mi lista de lecturas, clásicos  atemporales y releer libros que han sido importantes y necesitan una relectura.
  • Volver a asistir a actividades en grupo, al gimnasio, al grupo de meditación, quizás encontrar alguna otra.
  • Realizar pequeñas aplicaciones para aprender y consolidar aspectos concretos de las tecnologías que utilizo, empezando por Javascript y continuando por Angular.

Sin grandes planes. La mayoría de los grandes premios recogidos durante los últimos años no entraban a mi gran planificación previa. Así que a planificar lo imprescindible, pasar a la acción y estar atento a todos los regalos que vayan apareciendo.

La revisión anual es la parte estratégica de tu productividad personal. Te das cuenta de a dónde vas, o quizás acabas siendo consciente que es hora de marcar una línea más clara, no crear un gran plan, fijar una dirección y uno por qué haces las cosas.

Sabes cuál es el tuyo porque? Quizás tendrías que empezar por aquí.

Si ya cuentas con el propósito continúa revisando tu largo plazo, tu visión y tus objetivos. Dedica tiempo a decidir tus prioridades por el próximo año en forma de acción y proyectos, de actividad concreta.

Separa la reflexión y la toma de decisiones sobre que harás, de la acción.  Déjalo todo preparado porque cuando te dediques a HACER no te entren dudas y te acabes replanteando el propósito de todo.

No tengas miedo de “perder tiempo” pensando antes de actuar, sobre todo en el momento de decidir que es importante para ti, que quieres de verdad, que es necesario. De ello depende tu futuro.

Photo by Bill Jelen on Unsplash

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