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Séneca y su obra «Sobre la brevedad de la vida» vistos desde el punto de vista de la efectividad personal

Este artículo fue publicado originalmente en la newsletter 
Acción: Productividad personal

Uno de los autores más sorprendentes que he leído, y que sigo leyendo con regularidad aunque lleva casi 2000 años muerto, es Lucio Anneo Séneca. Su visión estoica del mundo encaja como un guante con los aprendizajes sobre productividad personal que uno difunde en la newsletter y en el blog.

El estoicismo ha pasado a ser la filosofía de vida de un gran número de personas al ofrecer herramientas prácticas para la vida moderna que permiten desde gestionar mejor nuestras emociones hasta vivir de forma más eficacia en una época de incertidumbre como la actual.

En este artículo quisiera recuperar los aprendizajes extraídos del texto “De la brevedad de la vida” y hablar sobre ellos en relación a la productividad personal.

1. La vida no es corta, pero la desperdiciamos

“La vida no es realmente corta, sino que muchas personas la desperdician ocupándose con actividades triviales, perseguir placeres banales o preocupaciones inútiles. Esto hace que el tiempo parezca escaso.”

¿Qué es importante para ti? ¿Me refiero a lo que es realmente importante? ¿Te has parado a pensar en ello alguna vez? ¿Has hecho el ejercicio de sentarte y razonar sobre el tema ante una hoja de papel en blanco?

Si la respuesta es no, resulta sencillo que lo trivial ocupe demasiado espacio en tu vida al no saber la dirección hacia dónde debes remar. Visto de lejos pensar en el propósito y definir una visión puede parecer banal, en la práctica te da puntos de referencia para definir tu actividad importante. 

2. El valor del tiempo

“El tiempo es el más valioso recurso que tenemos, más que cualquier riqueza material. Sin embargo, muchas personas lo regalan o lo desperdician sin pensar en ello, pero se escandalizan si pierden dinero”

Obviamente llenamos parte de nuestros días con frivolidades como las redes sociales y usamos netflix con exceso, quemando una parte importante de nuestra vida. Pero hay algo más preocupante que perder el tiempo y no vivir con plenitud.

Posponer la vida «Cuando me haya jubilado, haré lo que me gusta.» o “Cuando resuelva determinado problema podré disfrutar más de la vida”. El futuro no está garantizado y uno puede morir sin haber vivido realmente.

Cedemos el tiempo a otros sin prestarle atención, trabajando en sus problemas y en las tareas que nos imponen. Volviendo al primer punto, por eso es tan importante tener claro el propio propósito y tu visión de futuro, para saber cuál es tu “negocio” y poder dedicarle la atención que merece.

3. Evitar distracciones y la disipación

“Nos dejamos llevar por las distracciones o que nos dediquemos demasiado a tareas externas (como la política, la fama o la acumulación de riquezas) sin prestar atención a su propia alma”

Hablamos del trabajo sin sentido, de mantenerse ocupado por el simple hecho de sentirse productivo, sentirse útil: 

Del trabajo vacío, de proyectos sin propósito, de gastar energía para complacer a los demás por el simple hecho de no haber dicho NO a tiempo y de vivir según sus expectativas, de las obligaciones sociales vacías o el entrenamiento fútil. Todo lo que te evita tener que enfrentarte con tu vida y pensamientos.

La receta para hacerle frente, priorizar lo esencial para nosotros, reducir el ruido y cuidar con quien pasamos el tiempo. 

4. Vivir plenamente el presente

Es fundamental vivir conscientemente y aprovechar el momento presente, en lugar de lamentar el pasado o preocuparse por el futuro. Según Séneca, los sabios son aquellos que viven intensamente en cada momento, mientras que la mayoría de la gente sólo existe sin vivir realmente.

Aceptar lo que no podemos controlar. Debemos dejar de obsesionarnos con eventos futuros que escapan de nuestras manos y encontrar la paz en el ahora. Centrarnos en lo que hacemos en este momento, con atención e intención.

“La felicidad no depende de las condiciones externas, sino de nuestra actitud interior”

Para aprender a mantenernos en el momento, disfrutamos de las cosas sencillas: Una comida tranquila, una conversación agradable, el placer de leer o contemplar la naturaleza son ejemplos de pequeños momentos que, si los vivimos en serio, pueden llenarnos.

En cuanto al trabajo, planificamos el futuro pero mantenemos gestionando y pasando a la acción en el presente.

5. La filosofía como guía para vivir bien

La filosofía es vista como la herramienta que nos ayuda a entender cómo utilizar el tiempo de forma sabia. Reflexionar y practicar virtudes nos permite vivir de forma plena y significativa.

Necesitamos elementos rectores, seguimos necesitando sistemas para hacer las cosas. 

A alto nivel, la filosofía estoica o el zen pueden ser sistemas operativos para conducir nuestra vida, gestionar el torrente de experiencias y sensaciones que vivimos sin perder el equilibrio. 

Si entramos en los detalles de nuestra vida, podemos recurrir a sistemas de hábitos o metodologías como Getting Things Done para aportar una forma coherente de hacer las cosas, de organizarnos mejor.

Los sistemas, los hábitos, la propia filosofía siguen siendo recursos útiles para hacer tu vida mejor.

6. No depender del futuro

Confiar en que el futuro nos ofrecerá más oportunidades es un error. Debemos actuar ahora, porque el futuro es incierto y no está garantizado.

La única realidad es ahora, es lo que tienes delante. Si se presenta esa oportunidad debes valorar que no se volverá a presentar y ser consciente de que si la rechazas puede ser para siempre. 

Lo de demorar la recompensa por obtener un mayor beneficio a posteriori no se aplica a los fundamentos de la vida. Relaciones, descanso, felicidad. Tienes que aprender a incorporarlo en tu día a día.

No pospongas cuestiones realmente importantes por un futuro que puede no llegar. No pospongas el tiempo que quieres pasar con los que importan. No dejes por tu jubilación los momentos de ocio y descanso porque puede que ésta no llegue.

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En esencia, Séneca nos invita a reflexionar sobre cómo gestionamos nuestra vida, no sólo nuestro tiempo. No dejar que la vida pase sin un propósito claro y vivir plenamente. 

Mi consejo para las personas que buscan la productividad y la efectividad personal es que busquen ese propósito que les mueve, que se tomen el tiempo necesario para hacerlo y que alineen su acción con él. Que cuiden las relaciones con los que tienen cerca, que elijan gente para ir lejos a la vida y les dediquen tiempo.

Siempre hay tiempo para aplicar GTD y para crear hábitos pero nunca hay el suficiente para dedicarlo a lo que es importante de verdad.

Este artículo fue publicado originalmente en la newsletter 
Acción: Productividad personal

Photo by ESR LAW on Unsplash 

Recursos

En el apartado de recursos os adjunto referencias a  libros de Séneca. La brevedad de la vida es breve y alcanzable para cualquiera. Cartas a Lucilo es un libro más contundente, un libro de cartas y por tanto de capítulos cortos que puede ir leyendo lentamente, intercalándolo con otras lecturas.

Sobre la brevedad de la vida, el ocio y la felicidad

Acantilado

ISBN 9788415689645

Cartas a Lucilio

Ediciones Cátedra

ISBN 9788437638669

Guía rápida de Getting Things Done

Guía rápida para crear hábitos