Conectar de verdad con otras personas. No sólo conectar.

El mundo de hoy en día es cada vez más eficiente.

Sin barreras y sin fricciones. Lo podemos todo pero pagamos un coste. La eficiencia está por encima del bienestar.

En el anterior post hablábamos de cómo nos comunicamos en un mundo con conexión permanente y con la posibilidad de acceder a todo el mundo, en todo momento y sin inconvenientes.

Cada conexión con alguien de nuestra red ya no es una oportunidad, se está convirtiendo en un inconveniente. Un auténtico problema.

Da la sensación que no se puede hacer nada, que hay que reinventarlo todo para mejorar la situación pero creo que no es así, cada uno puede hacer algo.

En las siguientes líneas comentamos el problema y esbozamos una propuesta de acción para intentar mejorarlo. Crear una burbuja de comunicación de calidad, un espacio personal de contacto, más humano, más racional.

Empezamos recapitulando los puntos expuestos en el post anterior:

Lo primero a entender es que se trata de una anomalía. Funcionar de esta manera no es normal.

Lo segundo es que se trata de un problema colectivo. No es sólo problema de cómo gestionas tu comunicación, si decides hacerlo diferente pero el resto de tu red lo sigue haciendo de la misma manera no hay mejora.

Por último, puede que no soluciones el problema de forma global pero puedes actuar en local, creando un comunicación de calidad con gente de tu núcleo más cercano.

Ser consciente de la no normalidad

Usar la comunicación asíncrona – mail, mensajería instantánea – tal y como la usamos no es una situación normal. Lo puedo ver porque a mi alrededor tengo personas que me hacen reflexionar sobre el tema y percibirlo como problema, porque a mis cuarenta y pico añazos aún recuerdo cuando no vivíamos así.

Lo más habitual es no cuestionarnos cómo funcionamos y cómo trabajamos. Nuestra vida ya es bastante complicada para preocuparnos de problemas “menores”. No hay espacio para la reflexión en general ni para estos temas en particular.

Piensa en una persona joven, un nativo digital, que desde siempre ha vivido así. Está totalmente inmerso en el mundo de la mensajería instantánea, las redes sociales y otras formas que tú y yo – los seniors – no podemos ni imaginar. ¿Crees que percibe esto como un problema? Para ellos no es una nueva normalidad, es su vida.

“La primera meta es ser consciente. Es un problema”

Ser consciente crea la inquietud, la necesidad de saber más, de querer cambiar las cosas, de pasar a la acción. ¿Pero cómo?

Que es lo que no haría

La desconexión no arregla nada. El hecho de dejar las aplicaciones de mensajería o de usar el correo electrónico me parece un error.

Hacerlo significa dejar de lado tu red de contactos, o expresándolo de otra manera ponerles las cosas difíciles para conectar contigo.

En cuanto a querer cambiar los hábitos de los demás, en especial de tu red, es  peligroso. Querer convencer a los demás te convierte en el rarito del grupo. La gente no quiere que la importunen de forma continua. Comentarlo si, agobiar no.

 “La repetición constante o presionar al personal para que cambien sus hábitos cuando no tienen ningún interés, no mola!”

En ambos casos el resultado obtenido puede ser contraproducente. Ni queremos perder oportunidades ni conexiones con nuestros contactos habituales.

Conectar de verdad

El cara a cara, la conversación con alguien con quien no tienes confianza, tiene un punto intimidador. Esta fricción, antes asumible, resulta clave para dejar de lado la posibilidad de hablar en directo y escondernos detrás un mensaje.

No arreglarás el problema pero tienes la capacidad de crear un espacio de calidad, donde las conexiones asíncronas son sustituidas por el cara a cara.

Comunicación de calidad, más humana, con la que podrás obtener un feedback del bueno y sobretodo, sentirte mejor.

No te daré recetas mágicas, sólo preguntas que te inviten a actuar:

  • Encontrar un pequeño núcleo de personas y actividades con las que te puedas comunicar en persona, ya sea cara a cara o con una llamada de teléfono.
  • Hay parientes y amigos que estarán encantados de tener un contacto más estrecho y personal contigo. ¿Puedes invitarlos a llamarte a una hora determinada en lugar de enviarte un whats?
  • ¿Puedes solucionar determinadas cuestiones de tu trabajo con una conversación y no con un mail? Aquellos asuntos que requieren la intervención de más de dos personas y que se traducen con una cadena interminable de mails para pulir detalles. Puedes acabar con una conversación?
  • ¿Tus compañeros, clientes, amigos, entienden que no puede responder al acto tus whatsapp? ¿Qué pasaría si decidiera responder todos cada día a una hora determinada? (30-60 minutos a contestar comunicaciones, también email y volver llamadas).

Crear una burbuja de comunicación de calidad en casa y en el trabajo. Elige las situaciones y personas más adecuadas para tener un espacio de normalidad, de comunicación cara a cara.-

Es evidente que no puede establecer conexiones de calidad con cada persona de tu red de contactos. Lo importante es hacerlo con los más significativos. Empezar por algún lugar e ir ampliando esta burbuja. Ser tú quien manda y dirige sin dejarte arrastrar por la dinámica de mensajes constantes y sin sentido.

¿Has intentado implementar algo similar? ¿Te ha funcionado?¿ No lo ves claro? ¿Qué tal si me dejas tu comentario y lo discutimos?

Photo by Etienne Boulanger on Unsplash

Photo by Christin Hume on Unsplash

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