
¿Te has preguntado alguna vez porqué convertimos el email en un problema? Es una herramienta, un recurso de comunicación que nos debería ayudar a trabajar mejor acortando distancias con nuestra red de colaboradores, pero demasiado a menudo se acaba convirtiendo en un foco de tensión y distorsión de nuestra jornada. Pero ¿porque se convierte en un problema de tal calibre? ¿Qué es lo que genera? las siguientes líneas son una visión subjetiva de cómo y porque el mail complica nuestra vida + un bonus de consejos para intentar solucionar dichos problemas.
Imagen vía the air we breathe. bajo licencia Creative Commons





