
Crear un flow continuo de actividad sin interrupciones es algo irreal. Los imprevistos existen, son parte de nuestra rutina y los debemos asumir como tal. Otra cosa es que nosotros mismos nos pongamos palos en las ruedas, creamos las condiciones para boicotear nuestra focalización en lo que se debe hacer. Debemos aprender de nosotros mismos e implementar soluciones para eliminar las fricciones. GTD no es un producto acabado que compramos, desembalamos y ponemos en marcha, es una metodología que se va perfeccionando con el tiempo. Os hablo de algunas de las trampas que me han entorpecido en algún momento desde dentro del mismo sistema.
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