
Es muy difícil concebir un plan de largo alcance que defina las líneas rectoras de nuestra vida. En mi anterior post hablaba de concreción a la hora de definir unos objetivos a largo plazo. Me expresé mal, hablaba más bien de objetivos realistas (gracias por el apunte Miguel), no embarcarse en algo totalmente imposible, o al menos con lo que no podamos comprometernos de forma permanente. El nivel de perspectiva a 15.000 metros es algo que va más allá de acciones proyectos y metas a alcanzar, definimos nuestra forma de ser. Si GTD es un sistema orientado a los resultados, podemos decir que el nivel más alto de perspectiva es una elección del sueño que queremos materializar en algo tangible a través de la acción.
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